Lourdes Juárez reivindicó el apellido. Después de la dolorosa derrota de Mariana, su hermana, contra la Cobrita Luna, era turno de la Pequeña Lulú de poner en alto a la familia. Lo hizo al ganar por decisión unánime a Guadalupe Martínez, quien ostentaba el título Supermosca del CMB que ahora pertenece a Juárez.
En el primer round dio la impresión que ninguna de las dos peleadoras conocía la guardia. Ambas comenzaron a lanzar golpes, combinaciones desde el principio y la tónica continuó en el segundo episodio, con la Pequeña Lulú toreando en algunos momentos a su contrincante.
Para el tercero y cuarto, Lupita Martínez inclinó un poco la balanza a su favor, pero Lulú se notaba con confianza y no se inmutaba ante los ataques de la campeona.
En el quinto round, la Pequeña Lulú se olvidó de los jabs y sacaba puro golpe curvo. Lupita entraba cada vez más. En el sexto, Juárez se olvidó del contragolpe y dejó que le entrara cada vez más la campeona.
En el inicio del séptimo, la campeóna fue a la lona por un resbalón que le movió el ánimo y la concentración, pues a partir de entonces Martínez entraba y Juárez la recibía con duros golpes directos. Lulú recuperó fuerzas y sacó el uno-dos para conectar a su rival, que mostró inflamado el pómulo izquierdo.
En el noveno, Lupita ya se notó cansada, sostenida con poco y con los golpes apenas marcados, ante una Pequeña Lulú más enérgica y confiada. Hasta en ese entonces, las calificaciones se inclinaron a favor de Juárez.
FDR