Sin duda, Julio César Chávez tuvo una serie de enfrentamientos que le resultaron complicados, entre los que incluyeron campeones del mundo de ese tiempo, pero ninguno le resultó tan difícil al boxeador sinaloense como el que sostuvo el 17 de marzo de 1990 en Las Vegas, contra Meldrick Taylor.
La “Leyenda” del boxeo mexicano no dudó en decir que fue el medallista olímpico de oro de Los Ángeles 1984 quien lo puso en aprietos, incluso llegó a pensar que “se iba a morir” arriba del ring debido a la potencia de puños que tenía el estadounidense, además de su gran velocidad.
Esa batalla fue la más dura que enfrentó César Chávez y que puso en riesgo su invicto, pero unas palabras de aliento por parte de su entrenador fue lo que lo hizo reaccionar, levantarse para fajarse en el último round y lograr un nocaut que pareció de película, con apenas dos segundos para que acabara el combate.
Chávez vs Taylor, un nocaut de película a solo dos segundos de perder
“Esa pelea ha sido la más difícil, la más dura de mi carrera. Meldrick Taylor es el más grande con el que me enfrenté, era un peleadorazo. Estaba invicto, campeón olímpico, mundial, era rápido y fuerte”, así se expresó el que es considerado el mejor pugilista azteca de todos los tiempos.
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La noche del 17 de marzo será recordada por el dramático final que llevó a Julio César Chávez a consagrarse como campeón, en la velada llamada “Trueno y Relámpago” debido a los dos estilos tan poderosos que chocarían esa noche, la fuerte pegada del mexicano contra la velocidad del estadounidense.
Desde el primer asalto, ambos boxeadores comenzaron a intercambiar poderosos golpes, ninguno de los dos dejó de fajarse pese a la lluvia de puñetazos. Round tras round, ambos no tuvieron miedo del contrincante y dejaron hasta el último aliento, tanto, que al terminar la batalla el azteca lanzó 701 golpes y Taylor más de mil 100.
El dominio del olímpico se notó en toda la pelea, durante 11 asaltos, donde Chávez sabía que estaba siendo superado por su rival. Sin embargo, para el último round, “La Leyenda” hizo acopio de toda su energía y se lanzó al frente, al saber que solo un nocaut le daría la victoria.
Y así sucedió, en la recta final, el sinaloense acorraló a Taylor y con una combinación y un derechazo lo mandó a la lona cuando quedaban pocos segundos. El réferi comenzó la cuenta de protección, pero al notar que el estadounidense no le respondía, decidió parar el combate a dos segundos de acabar, una decisión polémica que perdura hasta hoy, pero que le otorgó la victoria al mexicano.
Las palabras que motivaron a Chávez para remontar contra Taylor
El campeón reveló que cuando llegó al último asalto de aquella batalla se sentía muy mal, a punto de morir. “Estaba cansado, a punto de vomitar y del desmayo. Si lo hubiera hecho (vomitar) arriba del ring, me hubiera muerto, me hubiera pegado un derrame cerebral”.
Sin embargo, las palabras de su entonces entrenador, José María “Búfalo” Martín, lo motivaron para hacer la remontada de su carrera. “Vamos Julio, despierta, tú lo puedes noquear. Hazlo por tu familia, por México”, fue el mensaje que revivió a Julio César y lo puso en los libros de historia.