Jorge “El Travieso” Arce es uno de los boxeadores más reconocidos de México y el mundo, tanto por su carisma como por su habilidad arriba de los cuadriláteros . Tuvo grandes peleas y derrotas, pero hubo una ocasión en la que se vio afectado de manera personal y humana.
Fue una tragedia en su regreso a los cuadriláteros, contra el pugilista colombiano José Carmona, que le hizo cuestionarse sobre el riesgo que corría en cada batalla.
El nacido en Los Mochis, Sinaloa, fue multicampeón en diversas categorías, como en peso minimosca, mosca, supermosca, gallo y supergallo, en donde no solo probó el sabor de la victoria, sino también el de la derrota, y fue una en particular, más el trago amargo que vivió con su rival sudamericano, el que lo obligó a retirarse de los encordados de forma temporal.
Derrota ante Nonito Donaire deprimió al “Travieso” durante un año
El preámbulo del retiro permanente de Jorge “Travieso” Arce ocurrió en 2012, luego de que el sinaloense tuviera una de sus derrotas más duras en su carrera. que no solo hizo que colgara los guantes por un tiempo, sino que lo deprimió por un año y lo hizo dudar sobre su capacidad y si debería seguir en los encordados.
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Según relató poco después en el podcast Un Round Más, el excampeón relató que el filipino era muy rápido para él y con una pegada muy fuerte, por lo que lo tomó por sorpresa y de un golpe lo noqueó. “Me deprimí como un año tras esa pelea. Empecé a creer que ya no era bueno, que no servía más”, dijo.
Agregó que a raíz de ello comenzó a subir de peso y hasta fue con un psicólogo para que le ayudara con la depresión y fue él quien le dijo que regresara a entrenar. Luego de prepararse, regresó al ring, y fue en una de esas peleas, en 2013, que ocurrió la tragedia.
“Travieso” deja en coma a su rival y derrota lo retira para siempre
El 16 de noviembre de 2013, el de Los Mochis regresó a disputar una pelea importante tras el descalabro ante Donaire, esta vez enfrentó a José Carmona en San Luis Potosí. Esa noche, “Trasvieso” impuso su ritmo y tuvo una pelea espectacular, donde en el octavo asalto logró derrotar al colombiano por nocaut técnico por un golpe devastador que mandó a la lona al joven sudamericano.
Sin embargo, al concluir la contienda, Carmona fue llevado de inmediato al hospital donde fue intervenido debido a un traumatismo craneoencefálico grave, que lo dejó en coma varios meses. Al despertar, el pugilista quedó con graves secuelas físicas, que le provocaron pérdida de la movilidad.
Al enterarse de la situación, el mexicano demostró su calidad humana y corrió con los gastos médicos de su rival, además de apoyarlo a él y a su familia de por vida. El azteca visitó en varias ocasiones al colombiano, y hasta le llevó algunos presentes; su reencuentro lo conmovió tanto que llegó a llorar frente a las cámaras.
Ese hecho lo hizo pensar en el riesgo que corría como boxeador, e incluso su esposa Karime Gutiiérrez no estaba muy de acuerdo con que siguiera peleando. Pero la euforia del momento hizo que Arce buscara más peleas, lo que lo llevó a retar al campeón de peso pluma, Johnny González.
Esa fue su última pelea como profesional, el 4 de octubre de 2014, donde González lo noqueó en el asalto 11. El exmonarca reconoció que lo que lo orilló a dejar para siempre el boxeo fue la promesa que le hizo a su familia.