Selección Mexicana

Recogía basura y cortaba pasto, ganaba más de amateur que profesional, pero es histórico del Tri

Leyenda del Tri y la Liga MX, este futbolista tuvo que levantar basura, cortar pasto y pintar casas para comer, además de que ganaba más como amateur que como profesional

Recogía basura y cortaba pasto, ganaba más de amateur que profesional, pero es histórico del Tri
Selección Mexicana Ganaba más de amateur que como profesional; incluso así, levantó basura y cortó pasto para comer Foto: Especial

“No tenía un sueldo, ni siquiera podía quedarme en la casa club. Además de estudiar, tenía que ir a trabajar, pintar casas, tirar basura, cortar pasto, hacerle de todo para sacar dinero y poder comer y solventar mis gastos”, así inició el relato de su terrible historia este histórico de la Selección Mexicana y de la Liga MX, que incluso ganaba más de amateur que como profesional.

De jugar en las calles, ser un jugador de barrio y destacar en el llano, este histórico de la Selección Mexicana y de la Liga MX tuvo unos inicios muy complicados en los 90, al grado de que recogía basura, cortaba pasto y hasta pintaba casas para poder comer, además de que en futbol amateur ganaba más dinero que como profesional en los Pumas de la UNAM.

Leyenda formada en el barrio

“Cuando me tocó iniciar en Pumas fue un sacrificio muy grande el que tuve que hacer porque prácticamente no tuve una formación de estar en escuelas de futbol, de estar desde niño. Prácticamente me formé en la calle, en el barrio, en las cascaritas en plenas avenidas, en canchas de tierra y fui a probar suerte a Pumas. Fui con un hermano a los 14 años más o menos, pero por temas económicos no pude seguir”, expresó el histórico de la Selección Mexicana y de la Liga MX, quien a pesar de que ganaba más de amateur que como profesional tuvo que levantar basura, cortar pasto y pintar casas para comer.

En entrevista con ESPN Digital, recordó que a los 18 años volvió a Pumas sin percibir ingreso económico alguno, por lo que tuvo que trabajar de lo que fuera para solventar sus gastos, que incluían el costo del transporte desde Texcoco, Estado de México, hasta Ciudad Universitaria: “No tenía un sueldo, un apoyo de ni siquiera quedarme en la casa club. Muchas veces mi mamá, que en paz descanse, o mi papá me daban algo, pero la verdad éramos de bajos recursos, una familia humilde; entonces, era una situación muy complicada y en ocasiones no me alcanzaba ni para comer”.

Alternó su carrera en Pumas con el futbol de llano

Ah, pero nada lo detuvo, pues Claudio Álvarez luchó con todo por convertirse en futbolista profesional y la esperanza de ganarse un lugar llegó cuando fue contemplado para un torneo en Toulón, Francia, a donde viajó sin haberse subido nunca a un avión, pero que le permitió llegar a la Primera División. Pero seguía sin alcanzarle y por ello participó de manera alterna entre Pumas y el sector amateur, donde ganaba más dinero.

“Cuando jugábamos un sábado, me iba a jugar los domingos hasta dos partidos con los equipos de Texcoco, que me pagaban más que en Pumas en la Primera División. Era increíble, pero así era mi situación, hasta que ya después se enteran, me llaman la atención, pero les hice saber que no me alcanzaba luego ni para comer. Ya después me aumentaron el sueldo y al siguiente año salimos campeones en la temporada 1990-1991”, culminó Claudio Suárez quien, conforme avanzó el tiempo, se abrió camino dentro de la Liga MX hasta llegar a la Selección Mexicana.

 

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