Cruz Azul cerró sobre la hora uno de los movimientos más comentados del mercado al registrar a Nicolás Ibáñez como refuerzo para el Clausura 2026. El delantero, proveniente de Tigres, apareció oficialmente en la página de la Liga MX al filo de la medianoche, en una operación marcada por la tensión, los tiempos ajustados y una negociación que se estiró hasta el último minuto permitido.
La llegada de Ibáñez respondió a una necesidad concreta de “La Máquina”, que venía de negociaciones fallidas por otros atacantes y necesitaba resolver con urgencia la falta de un delantero centro. Los Felinos, conscientes de esa presión y con su cupo ofensivo cubierto, estiraron las conversaciones hasta cerrar el acuerdo cerca de las 21:00 horas, lo que obligó al conjunto celeste a acelerar el registro administrativo.
Mientras el trámite se completaba, el atacante se mantuvo en una posición expectante, incluso realizando check-in en el aeropuerto de Nuevo León sin tomar finalmente el vuelo. Su alta en la Liga MX se concretó con la camiseta de los Universitarios, aunque ya figurando en la plantilla azul, y se espera que en las próximas horas se incorpore formalmente al equipo de Nicolás Larcamón tras los exámenes médicos y la firma de contrato.
Un fichaje de último momento para Cruz Azul
El arribo de Nicolás Ibáñez se dio en un contexto límite. Cruz Azul tenía todo acordado con el jugador, pero debía resolver el entendimiento final con Tigres, algo que se demoró más de lo esperado. La prórroga otorgada por la Liga MX fue clave para que la operación no se cayera y permitiera completar el registro antes del cierre definitivo del mercado.
El delantero argentino, naturalizado mexicano, llega para aportar experiencia y gol a un equipo que busca estabilidad ofensiva. Si bien no atraviesa su mejor momento futbolístico, su recorrido en la liga azteca y su productividad en distintos clubes respaldan la apuesta celeste.
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Hugo Sánchez y una historia que se remonta a 2021
Más allá del presente, el nombre de Ibáñez ya había estado en el radar de Cruz Azul años atrás. Hugo Sánchez reveló que el atacante pudo haber llegado al club en 2021, cuando él mismo estuvo cerca de asumir como entrenador. “Yo lo quería tener”, confesó el exdelantero en una charla televisiva, explicando que había recomendado su fichaje cuando el jugador destacaba en Atlético San Luis.
Sánchez relató que las conversaciones con la directiva estaban prácticamente cerradas, pero los problemas institucionales y las limitaciones presupuestarias frenaron tanto su llegada al banquillo como la posible contratación de Ibáñez. “Habíamos llegado a un acuerdo absolutamente al 100%”, aseguró, antes de que el proyecto se truncara por cuestiones económicas.
“Yo fui pretendido por Cruz Azul en su momento, cuando estaba la decisión entre Juan Reynoso y yo. Cuando no había presidente, cuando Billy Álvarez estaba por ahí en otro sitio. Y resulta que no podían fichar de tal manera que Jaime Ordiales, que era el director deportivo en ese entonces, me llamó a España, porque yo estaba en ese entonces en España. Y tuvimos unas conversaciones muy amplias de que habíamos llegado a un acuerdo absolutamente al 100%, y yo estaba allá para salir al día siguiente de Madrid para México. Y de repente la última llamada me dijeron no, es que no podemos hacer un gasto mayor del que tenemos el presupuesto, y que pues Juan Reynoso es el elegido.
En ese momento el Cruz Azul tenía un equipo, bueno un equipo no, un equipazo. Y yo dije, con ese equipo se puede salir campeón. Estaba convencido de ir al Cruz Azul.”, dijo la leyenda en Fútbol Picante.
El costo y el contexto de la operación
Según lo expuesto por el “Pentapichichi”, el fichaje actual de Nicolás rondaría los 2.5 millones de dólares, una cifra considerable pero menor a otras opciones que el club cementero evaluó recientemente. En ese contexto, el exentrenador remarcó que el mercado suele encarecer jugadores cuando detecta la urgencia celeste, algo que, según su análisis, no ocurrió en esta operación.
Así, Ibáñez llega finalmente a Cruz Azul varios años después de haber sido un deseo pendiente. No en el escenario ideal ni en su pico de rendimiento, pero sí como una solución concreta para un equipo que necesitaba cerrar el mercado con un delantero probado y con conocimiento del fútbol mexicano.
