El Comité de Ética y Disciplina de la UEFA decidió sancionar al controversial delantero, Gianluca Prestianni, con una suspensión provisional de un partido, el cual será el juego de vuelta de las eliminatorias de la Champions League, en el que su equipo, el Benfica, buscará arrebatarle la victoria al Real Madrid.
Así lo hicieron saber por medio de un comunicado, y aunque su escuadra lamentó la toma de la decisión mientras aún se investiga el supuesto caso de racismo en el duelo anterior, no les quedará de otra más que acatar la instrucción y no dejar jugar a su muchacho este miércoles, en el estadio Santiago Bernabéu.
El jugador no está exento de controversias, y es que trata de la misma figura que se hizo viral por sus burlas al equipo de México tras su eliminación en la Copa Mundial Sub-20 de 2025. Con la fiesta mundialista mayor a solo unos meses de distancia, lo que menos necesita ahora es un escándalo.
La razón detrás de la sanción
Según se puede leer en el documento oficial, tras la designación de un inspector de ética y disciplina, se determinó que, ante la posibilidad de un comentario racista por parte del oriundo de Argentina, sustentado en el artículo 14 del Reglamento Disciplinario de la UEFA, se suspendiera a la figura por un juego único, al menos, por ahora.
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Dicho artículo menciona que, en caso de demostrarse que hubo un insulto de un elemento a otro por color de piel, la raza, la religión, el origen étnico, el género u la orientación sexual, se deberá aplicar una suspensión de al menos diez partidos, aunque también se puede determinar mayor tiempo, según lo crea convenientes la autoridad.
¿Qué pasó entre Gianluca y Vinicius?
El caso que tanta controversia ha generado tuvo lugar recién la semana pasada, en el partido de ida entre el equipo de España y el cuadro de Portugal. Luego de que Vinicius Jr. anotará el gol del triunfo, el atacante contrario se le acercó para insultarle, aunque lo hizo tapándose la boca con su camiseta.
La estrella de "los Merengues" reaccionó de inmediato y solicitó al árbitro activar el protocolo antirracista, lo que detuvo las acciones por cerca de diez minutos. Jugadores de ambos clubs defendieron a sus compañeros, y mientras una versión asegura que lo llamó "mono", la defensa menciona que le dijo "maricón". A la larga, ambas palabras rayan en el irrespeto profundo.