En el fútbol moderno, los clubes buscan cada vez más formas de cuidar el bienestar emocional de sus jugadores. Mientras algunos equipos apuestan por psicólogos deportivos o espacios de relajación, el Girona FC encontró una manera distinta, y muy tierna, de aportar calma y energía positiva a su plantel.
La protagonista de esta historia es Canya, una labrador retriever de seis años que se ha convertido en una figura muy querida dentro del club catalán. Desde hace cuatro temporadas forma parte del día a día del equipo y su presencia ya es habitual en el estadio.
Durante los partidos que el equipo disputa como local, la perrita suele recibir a los futbolistas en el túnel de vestuarios y acompañarlos en momentos clave como el entretiempo o el final del encuentro. Con el paso del tiempo, la “peludita” dejó de ser solo una mascota para transformarse en un auténtico soporte emocional para jugadores y cuerpo técnico.
Canya, la mascota que se volvió parte del equipo
La labradora es considerada la mascota oficial del Girona FC y suele estar presente en el área técnica del Estadio Municipal de Montilivi durante los partidos en casa.
Su función es sencilla, pero muy significativa: acompañar a los jugadores, brindar un momento de relajación en medio de la presión competitiva y generar un ambiente más cercano dentro del club. Para muchos futbolistas, interactuar con ella antes o después de los encuentros ayuda a liberar tensiones.
La mascota también se ha ganado el cariño de los aficionados, quienes ven su presencia en el estadio como un símbolo de buena suerte para el equipo.
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Una perra de terapia con impacto dentro y fuera del club
Más allá del fútbol, Canya también cumple una función social. Se trata de una perra de intervención asistida, entrenada para participar en actividades terapéuticas y generar bienestar emocional en las personas.
En diferentes ocasiones ha participado en acciones solidarias impulsadas por el club, visitando hospitales y centros de adultos mayores. Uno de los momentos más emotivos ocurrió durante las fiestas navideñas, cuando visitó a niños internados en urgencias pediátricas del Hospital Universitari de Girona Doctor Josep Trueta.
En esa ocasión, la Can compartió juegos, realizó demostraciones y entregó regalos con los colores del equipo, ayudando a que la jornada fuera más alegre para los pequeños y sus familias.
Canya y sus redes sociales
La popularidad de Canya ha crecido tanto que incluso cuenta con su propio perfil en redes sociales, donde miles de seguidores siguen su vida dentro del club. Allí se publican imágenes de la perrita con la camiseta del equipo y videos en los que juega con los futbolistas sobre el césped.
Dentro del plantel, su presencia también se asocia a una especie de cábala. Jugadores y cuerpo técnico destacan que su compañía aporta energía positiva antes de los partidos, algo que se ha convertido en una tradición del club.
Con su carácter tranquilo, su pasión por perseguir balones y su capacidad para arrancar sonrisas, se ha consolidado como una de las figuras más especiales del club en los últimos años, demostrando que en el fútbol también hay espacio para historias que van más allá del resultado.
