La noche en Florida tuvo todos los ingredientes de un clásico caliente. En el Inter&Co Stadium, el duelo entre Orlando City e Inter Miami no solo ofreció seis goles, sino también una escena que rápidamente recorrió las redes sociales. El protagonista, una vez más, fue Lionel Messi.
El equipo visitante logró revertir un 2-0 en contra y terminó imponiéndose 4-2 en el llamado Clásico del Sol. El capitán argentino firmó un doblete y fue determinante en la remontada, pero además dejó un gesto que encendió la polémica tras convertir el tanto que sentenció el partido.
Luego del cuarto gol, “La Pulga” se giró hacia el banco de suplentes rival y realizó un ademán que muchos interpretaron como una provocación, sugiriendo si querían un autógrafo. La imagen se viralizó en cuestión de minutos y abrió el debate sobre si se trató de una simple chicana futbolera o de una reacción a lo vivido durante el encuentro.
La remontada que cambió el partido
El conjunto dirigido por Javier Mascherano necesitaba una respuesta tras la caída 3-0 en el debut frente a Los Angeles FC. Y la encontró en un segundo tiempo demoledor, liderado por su capitán.
El primer tanto de Leo llegó a los 51 minutos, con un zurdazo desde la medialuna que se clavó en el ángulo izquierdo del arco defendido por el canadiense Maxime Crépeau. Más tarde, a los 85’, asistió a Telasco Segovia para el 3-2 y, casi sobre el cierre, ejecutó un tiro libre desde larga distancia que se transformó en el 4-2 definitivo.
Te puede interesar: Lionel Messi rompe el silencio sobre México: ¿Qué dijo del Canelo Álvarez y la Liga MX?
El gesto que encendió la rivalidad
Fue tras ese último gol cuando se produjo la escena más comentada. El argentino caminó en dirección al banco de Orlando City y, con gesto irónico, lanzó una chicana que fue interpretada como un “¿Te firmo un autógrafo?”. El intercambio no pasó inadvertido en un partido ya cargado de tensión.
La reacción contrastó con lo ocurrido en la primera jornada, cuando tras el pitazo final ante Los Angeles FC la leyenda del FC Barcelona fue a reclamarle al árbitro visiblemente molesto y debió ser contenido por Luis Suárez. Esta vez, canalizó su protagonismo con goles y liderazgo, dejando en claro que, dentro y fuera del campo, sigue marcando la agenda de la MLS.
