La cuenta regresiva rumbo a la Copa del Mundo 2026 entra en su recta decisiva y uno de los focos está puesto en Monterrey, sede del Repechaje Intercontinental que definirá a uno de los últimos clasificados. En ese contexto, la Selección de Irak comienza a tomar protagonismo en una instancia clave que puede devolverla a la élite del fútbol mundial, en lo que se completó su llegada a dicha localidad.
El conjunto asiático no tuvo un camino sencillo para llegar a México. Problemas logísticos derivados del cierre de espacios aéreos en Medio Oriente y complicaciones administrativas retrasaron su traslado, generando incertidumbre sobre su participación. Sin embargo, tras intensas gestiones, el equipo logró completar el viaje y ya se encuentra enfocado en lo deportivo.
Con el duelo definitivo programado para el 31 de marzo, los iraquíes esperan rival entre Bolivia y Surinam, en un escenario donde cada detalle puede marcar la diferencia. La preparación contrarreloj y la adaptación a las condiciones en Monterrey serán determinantes para sus aspiraciones de clasificación.
Irak ya trabaja en Monterrey tras una llegada con contratiempos
La delegación iraquí arribó a Monterrey durante la noche del sábado, aunque lo hizo de manera parcial. Algunos futbolistas y parte del staff ya están instalados en la ciudad, mientras que el resto del plantel, incluidos jugadores que militan en Europa y el cuerpo técnico encabezado por Graham Arnold, se incorporarán en los próximos días.
Las dificultades no solo fueron de traslado. También existieron inconvenientes con la tramitación de visas, lo que obligó a la intervención de autoridades mexicanas para agilizar los procesos. A pesar de ello, el equipo ya se hospeda en el Hotel San Pedro y tiene previsto entrenar en las instalaciones del Colegio Irish Monterrey, donde comenzará a ultimar detalles de cara al compromiso decisivo.
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El sueño de volver a un Mundial después de cuatro décadas
El cuadro asiático afronta este repechaje con un objetivo claro: regresar a una Copa del Mundo tras 40 años de ausencia. Su única participación se remonta a México 1986, donde no logró superar la fase de grupos, aunque dejó su huella con una generación que marcó historia en su país.
Desde entonces, el seleccionado ha intentado sin éxito repetir aquella hazaña, pero ahora tiene una nueva oportunidad en un escenario simbólico. Monterrey vuelve a cruzarse en su camino, esta vez como el lugar donde puede sellar su regreso al máximo torneo del fútbol y escribir un nuevo capítulo en su historia deportiva.
