La historia reciente de Martín Demichelis tiene un giro que pocos imaginaban. Tras su salida de Rayados de Monterrey, marcada por la decepción en la Liga MX, el técnico argentino encontró una nueva oportunidad en el fútbol español. Lo que parecía un paso incierto, hoy se transforma en una auténtica reivindicación profesional en LaLiga, con un inicio de tres victoria, un empate y una derrota (ante Elche).
Su llegada al Mallorca no solo implicó un cambio de aires, sino también un desafío inmediato, que es rescatar a un equipo comprometido con el descenso. Con trabajo, convicción y una idea clara de juego, el exdefensor argentino comenzó a construir una identidad competitiva que rápidamente dio resultados positivos en un contexto de alta presión.
En apenas cinco partidos, “Micho” logró sumar 10 de 15 puntos posibles, una cifra que refleja el impacto inmediato de su gestión. Más allá de los números, el equipo muestra otra cara que lo aleja de la zona roja y lo posiciona en una situación mucho más favorable de cara al cierre de temporada.
Mallorca goleó al Rayo Vallecano y reafirma su gran momento
El punto más alto de este proceso reciente fue la contundente victoria por 3-0 frente al Rayo Vallecano en la Jornada 31. En el Estadi Mallorca Son Moix, el equipo local impuso condiciones de principio a fin, con un doblete de Vedat Muriqi y otro tanto de Virgili para sellar una actuación sólida.
Este triunfo no solo significó el segundo consecutivo (tras la resonante victoria ante el Real Madrid), sino también un salto clave en la tabla. Los "Bermellones" alcanzaron los 34 puntos y se ubicaron en la posición 15, tomando aire en la lucha por la permanencia y dejando atrás semanas de incertidumbre.
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La reconstrucción de Demichelis tras su salida de la Liga MX
El presente de Demichelis en España contrasta con su salida de México, donde no logró cumplir con las expectativas en Monterrey a pesar de contar con un gran plantel. Sin embargo, lejos de quedar marcado por ese paso, el estratega supo reinventarse y adaptarse a un nuevo contexto competitivo.
En Mallorca, asumió el reto con una mirada distinta. Él mismo lo dejó claro en conferencia: “Tenemos que estar unidos hasta la última jornada. Hay con qué pelear, estamos vivos”. Esa mentalidad fue clave para cambiar la dinámica de un equipo golpeado.
“Nos tenemos que seguir mirando y exigiéndonos a nosotros mismos”, explicó, dejando en evidencia una filosofía basada en la autocrítica y el crecimiento constante.
Un Mallorca que vuelve a creer en la permanencia
El impacto de Martín no solo se mide en puntos, sino en sensaciones. El equipo pasó de la incertidumbre a la ilusión, entendiendo que la salvación es posible si mantiene este nivel competitivo.
Con rivales directos muy cerca en la tabla, cada jornada será determinante. Sin embargo, el club mallorquín ahora depende más de sí mismo que hace unas semanas, un cambio sustancial que refleja el trabajo del cuerpo técnico.
