Las alarmas se encendieron con preocupación para todos los aficionados de los Pumas de la UNAM, luego de que comenzara a circular un video en el que se ve que el jugador Nathan Silva toca con sus manos el trofeo del torneo Clausura 2026 de la Liga MX: a solamente unas horas de que se dispute la final de ida.
En el supersticioso mundo del balompié, una de las mayores cábalas indica que bajo ninguna circunstancia se debe de tocar la presea antes de ganarla, y desde ahora ya hay fanáticos que buscarán responsabilizar al jugador de Brasil en caso de una posible derrota ante el Cruz Azul.
El momento ocurrió durante una entrevista, y el clip no tardó en hacerse viral, pues la estrella de "los Universitarios" incluso aseguró que no tiene el menor de los problemas con romper una tradición que para tantos elementos tiene vital importancia; sobre todo después de un desafortunado suceso.
Terribles recuerdos
Los usuarios de redes sociales no tardaron en recordar la ocasión en que el centrocampista Higor Meritao hizo exactamente lo mismo justo antes de que los del Pedregal disputaran la gran final de la Concacaf Champions Cup 2022, ante el Seattle Sounders de la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos.
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Pese a partir como favoritos en el certamen, los representantes de México cayeron de manera escandalosa frente a los estadounidenses. La vergüenza fue mayúscula no solamente por el marcador global, que concluyó 5 a 2, sino también por romper con diecisiete años consecutivos de victorias para clubes aztecas.
Como dijo Efraín...
Irónicamente, quien también fue entrevistado por TV Azteca fue el director técnico del cuadro capitalino, Efraín Juárez, quien tan pronto como tomó el micrófono y sin que hubiera pregunta previa, advirtió que el trofeo de la Liga MX no se toca absolutamente bajo ninguna circunstancia.
Tras cerca de año y medio como timonel, el también canterano del equipo se ha encargado de elevar a sus muchachos hasta alturas que muchos calculaban como insospechables, pero un sorpresivo súper liderato en la tabla general y las eliminaciones de América y Pachuca en Liguilla ahora lo perfilan para romper con una sequía de quince años sin título. Que no sea una maldición la que acabe con el sueño.
