Luis Enrique se ha convertido en una de las figuras más alabadas dentro del futbol internacional gracias a su papel como actual director técnico del Paris Saint Germain (PSG), club que hoy es uno de lo máximos referentes del futbol europeo. Tal vez la historia sería distinta si el estratega no se hubiera recuperado de la dolorosa tragedia familiar por la que padeció en 2019.
Quien hoy sonríe luego de obtener la primera UEFA Champions League para el club parisino vivió momentos de intenso sufrimiento en aquel año, luego de que se le hiciera saber la terrible noticia que ningún padre debería escuchar jamás: su hija de nueve años, Xana, había fallecido tras una larga lucha con el cáncer.
La pequeña fue diagnosticada con osteosarcoma en marzo, un tipo de cáncer de huesos muy agresivo en niños. El entonces entrenador de la Selección de España no dudó ni un segundo en abandonar su puesto para acompañar a infante en su batalla. Para finales de agosto, fue él mismo quien anunció en redes sociales que ella ya había partido fuera de este mundo.
Te echaremos mucho de menos, pero te recordaremos cada día de nuestras vidas con la esperanza de que en un futuro nos volveremos a encontrar. Serás la estrella que guíe a nuestra familia.
Un recuerdo que no se borra
Tres meses después, volvió a sentarse en el banquillo de "la Roja", pero su actitud bromista y alegre no regresó con él. Con ese pesar en mente, logró mantener a flote el barco español con un subcampeonato en la Liga de Naciones en su edición del 2021, además del tercer lugar en la Eurocopa 2020 (celebrada también en 2021 debido a la pandemia de covid-19).
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Sin embargo, el momento más doloroso no llegó sino hasta la Copa Mundial 2022 en Catar. Poca relevancia tiene la eliminación en los octavos de final a manos de Marruecos. El juego que pesó fue el choque con Alemania en el Grupo E aquel 27 de noviembre: el día en que su niña habría cumplido trece años. Una vez más, le dedicó unas palabras, ahora en su Instagram.
Un legado que vive por siempre
En 2023, Luis Enrique Martínez y sus familiares decidieron abrir la Fundación Xana, la cual busca brindar acompañamiento a todas las infancias y adolescencias que padecen de una enfermedad oncológica o de otros padecimientos de gravedad en España. Incluso cuentan con su propio Torneo Solidario de Gold y Padel.
La última muestra pública de nostalgia que tuvo el exseleccionador no pudo ser más poderoso: luego de ganar la "Orejona" en 2025, su amigo diseñador, Edgar Plans, le obsequió una camiseta del club en color negro, hecha especialmente para honrar a su hija en uno de los momentos más importantes de su carrera, y, dicho sea de paso, en la historia del balompié.
