Osmar Olvera se encamina a una nueva etapa decisiva en su carrera deportiva. Luego de un 2025 que confirmó su lugar entre la élite mundial de los clavados, el atleta mexicano ya proyecta un 2026 cargado de desafíos y con objetivos muy claros dentro de su desarrollo rumbo al siguiente ciclo olímpico.
Con apenas 21 años, el clavadista ha logrado una regularidad que lo distingue dentro del deporte nacional, respaldada por resultados internacionales y actuaciones sólidas en escenarios de máxima exigencia. Ese crecimiento sostenido le permite ahora enfocarse en competencias que representan una novedad dentro de su trayectoria.
El próximo año no solo estará marcado por un calendario internacional exigente, sino también por la posibilidad de cerrar un círculo pendiente en su historial deportivo, algo que él mismo reconoce como una motivación especial para seguir elevando su nivel competitivo.
El objetivo que marca el rumbo de Osmar Olvera en 2026
Dentro de la planificación para 2026, Osmar Olvera tiene en la mira una competencia que aún no figura en su palmarés: los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Será su primera participación en este evento, que se disputará en Santo Domingo, República Dominicana, del próximo 24 de julio al 8 de agosto, y representa la única cita oficial en la que todavía no ha conseguido subirse al podio.
Además de los Centroamericanos, el calendario del clavadista incluye tres Copas del Mundo que se celebrarán en Canadá, Guadalajara y China, torneos que servirán como termómetro competitivo y parte del proceso de preparación a largo plazo. Para el mexicano, este conjunto de competencias será clave tanto en lo deportivo como en su consolidación internacional.
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“Espero que sea un gran año para el deporte en México, que llegue más apoyo. Sin duda, eso estaría fenomenal. En lo deportivo, vienen las tres Copas del Mundo, Canadá, Guadalajara y China, pero también Centroamericanos. Tengo todas las medallas menos las de Juegos Centroamericanos y del Caribe porque no he ido, eso me emociona y me motiva mucho este próximo año”, dijo en entrevista con Excélsior.
La base de su proyección olímpica tras París 2024
El optimismo que rodea a Olvera se sustenta en su actuación en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde logró dos medallas que reforzaron su estatus entre los mejores clavadistas del mundo: plata en trampolín de tres metros sincronizado y bronce en la prueba individual de la misma especialidad.
Estos resultados no solo elevaron sus expectativas personales, sino que también lo posicionaron como una de las principales cartas de México de cara a Los Ángeles 2028. En ese camino, 2026 aparece como un año bisagra, fundamental para seguir construyendo experiencia, resultados y confianza en competencias de alto nivel.
