El piloto de la Fórmula 1, Sergio "Checo" Pérez, se ha convertido no solamente en uno de los máximos referentes del automovilismo para la afición mexicana, sino también para todo el mundo. Es por ello que resulta tan extraña la idea de que las carreras no fueran su prioridad en la vida, al grado de que una vez las rechazó para ir a ver al equipo de sus amores: el América.
"Las Águilas" son una de las escuadras que mayor cantidad de fanáticos tiene alrededor de México, y aunque el corredor de origen tapatío nunca ha ocultado su favoritismo por el club, su pasión el futbol estuvo muy cerca de darle un giro completo a toda su carrera deportiva.
Actualmente, la sensación de la nueva escudería Cadillac presume en su haber conseguido la gloria en los Grandes Premios de Sahkir (2020), Azerbaiyán (2021 y 2023), Mónaco (2022), Singapur (2022) y Arabia Saudita (2023), además del subcampeonato mundial de pilotos del 2023. ¿Y si dichos trofeos hubieran sido títulos de la Liga MX?
La gran pasión de "Chequito"
Cuando todavía era un niño, "el Ministro" ya se dedicaba a competencias de go-karts, aunque su compromiso no era enteramente con dicha disciplina, y así quedó claro cuando un partido entre las Chivas de Guadalajara y el cuadro de Coapa llegó a la capital de su natal Jalisco.
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El episodio es ampliamente recordado por su entonces mecánico, Antonio Sánchez, a quien le tocó presenciar cómo su muchacho perdió concentración por pensar en irse a ver el Clásico Nacional, el cual tendría lugar durante una semana de carreras de aquella competencia infantil.
Checo iba en primer lugar, pero cuando cayó la bandera blanca que es la de la última vuelta ya lo celebraba y aunque les llevaba media pista lo alcanzaron. Nosotros desde los pits le hacíamos señas, alcanzó a entender, pero pasó la meta en segundo lugar. Esa es una de las que se aventó porque ya tenía ganas de irse a ver el futbol.
Lo que es más: ese fin de semana había programada una clasificación y una carrera de mayor importancia que lo hubiera coronado como campeón. Sin embargo, la joven promesa de las pistas de plano decidió no asistir, todo porque recibió invitación para asistir al entrenamiento del sábado y al gran juego del domingo.
De vuelta a la pista
El padre del reconocido corredor, Antonio Pérez, admitió que su hijo le comentó en más de una ocasión que prefería enforcarse de lleno en el balompié antes que darle prioridad a su pequeño vehículo. El asunto escaló a tal grado que el progenitor incluso amenazó con vender el kart, solo para estrellarse con una pared en la forma de su vástago respondiéndole que le daba igual.
Tal vez ahora mismo se hablaría de un extremo izquierdo al frente de los azulcrema que pelearía por ganarse un lugar en la Selección Mexicana para la Copa Mundial 2026, pero el asunto dio un giro completo luego de que le tocará ver en vivo a su hermano mayor, Toño Pérez, quemar ruedo en los grandes circuitos de Europa. El ya adolescente quedó fascinado, y el resto es historia.
