Alex Honnold se robó las miradas del mundo hace unos días luego de escalar el Taipei 101 sin cuerdas, ni sistemas de protección. La hazaña formó parte de un evento especial retransmitido en directo por Netflix, empresa que le pagó al escalador por esto, aunque la cantidad ha sorprendido.
Cuando el estadounidense terminó de cumplir con la hazaña fue cuestionado sobre la cantidad que le pagaron por escalar más de 500 metros de altura. Su respuesta sorprendió a propios y extraños, ya que no quiso revelar la cifra y la calificó como vergonzosa.
La escalada urbana que realizó Honnold marcó un nuevo récord mundial en solitario, pero no solo eso, ya que el desafío fue mayor al hacerlo sin protección y al no tratarse de roca natural, sino del Taipei 101 que cuenta con mínimos salientes metálicos en su fachada.
La cantidad que Netflix le pagó a Alex Honnold
Luego de que Alex Honnold no quería revelar la cantidad que Netflix le pagó por escalar el Taipei 101, Forbes ha confirmado la cifra que recibió el estadounidense por esta hazaña que presenciaron miles de personas a través de la transmisión.
Te puede interesar: ¡Hay tiro! Alfredo Adame vs Carlos Trejo se enfrentarán en Ring Royale ¿Cuándo es la pelea?
De acuerdo con la información, la empresa le pagó al escalador 500 mil dólares, es decir, aproximadamente 8 millones 609 mil pesos mexicanos. Tras la revelación, muchos entendieron por qué Alex la había calificado como “vergonzosamente pequeña”, aunque también comentó que no le pagaron por la escalada: “No me pagan por escalar el edificio, me pagan por el espectáculo. Escalaría gratis”, mencionó.
La verdadera recompensa para Alex Honnold
Más allá de lo económico, Honnold dejó en claro cuál es la verdadera recompensa para él, pues considera que nada se compara con la sensación de sentarse en la cima. “Sentarse en la cima de la aguja es una locura. Es la mejor forma de ver Taipéi". Cabe mencionar que desde el 2012, el escalador destina un tercio de sus ingresos a proyectos de energía solar por medio de la Honnold Foundation.
