La novena temporada de Exatlón México ha brillado no solamente por el auge de varias de sus máximas leyendas, como Koke Guerrero o Mati Álvarez, sino también por el surgimiento de nuevas figuras que han comenzado a dar de qué hablar entre la afición, y uno de los mejores ejemplos es el exfutbolista César Villaluz.
La figura del equipo rojo, con el avance de las semanas, ha pasado de ser un novato inexperto a un oponente de mucho cuidado para los azules. Su desempeño dentro de los circuitos no solamente le ha permitido sumar puntos en los duelos, sino alejarse cada vez más de la zona de más bajo rendimiento.
Con comentarios positivos de otros concursantes como Paulette Gallardo y el eliminado José Ochoa, la carrera del exjugador de las canchas en el "Programa Colosal" parece apenas estar despegando. ¿Le irá mejor que en su aventura dentro del futbol mexicano e internacional?
Un comienzo de ensueño
El oriundo de la Ciudad de México inició a los 10 años como canterano del Cruz Azul, en el que poco a poco fue subiendo de categoría. Sin embargo, su mayor logro llegaría incluso antes de su debut en el profesionalismo, pues fue escogido para formar parte de la Selección Nacional Sub-17 que disputó la Copa Mundial juvenil del 2005.
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El mediapunta fue una de las estrellas clave en el avance exitoso de toda la escuadra. A lo largo del torneo, aportó a su causa con tres anotaciones, dos de ellas en un mismo juego, durante la semifinal ante Países Bajos. Al final, los jóvenes aztecas se convirtieron en campeones, lo que los volvió históricos para toda la historia del "Tricolor".
César Villaluz y lo que pudo ser...
Con esa copa en su historial, el chilango debutó formalmente con el Cruz Azul en 2006, y no tardó en llamar la atención de los aficionados gracias a su agresividad con el balón. En más de una ocasión, llegó con los "Cementeros" a las finales de la Liga MX, aunque sin conquistarla al cierre. Desafortunadamente, fue en este mismo escenario, en el Apertura 2008, que un choque con el elemento del Toluca, José Manuel Cruzalta, lo hizo quedar inconsciente y hasta hospitalizado.
Tras aquel episodio, aunque pudo volver a las canchas eventualmente, ya nunca volvió a jugar con el estilo que lo caracterizaba. Su desempeño se redujo todavía más tras una fractura de tobillo en 2012, un año después de salir de "la Máquina Celeste". Deambuló unas temporadas más entre los Tigres de la UANL y los Jaguares de Chiapas. Para el 2017, decidió salir del país para viajar a Europa.
Tuvo breves pasos por el Cacereño de la tercera división de España y en el Deportivo San Pedro de Guatemala, antes de regresar a México en 2020. Los últimos equipos que le dieron minutos en la cancha fueron también de categorías menores: el Oaxaca y el Cancún FC. Colgó los botines en 2021.