En México, ver un partido no es solo encender la televisión: es organizar el plan, mandar el mensaje al grupo, dividir qué lleva cada quien y prepararse para noventa minutos (o más) de emoción. En ese ritual colectivo es donde Ruffles ha decidido jugar fuerte.
La marca, parte del portafolio de PepsiCo, presenta Ruffles Buffalo, una propuesta que se suma a su estrategia de consolidarse como la botana que acompaña los momentos deportivos entre amigos. No se trata solo de un nuevo sabor, sino de una evolución pensada para el contexto en el que el deporte se vive como punto de encuentro.
Inspirada en el clásico perfil buffalo cuyo sabor es intenso, ligeramente picante y con carácter, esta innovación surge a partir de escuchar al consumidor mexicano y entender cómo vive el partido: con antojos más atrevidos, sabores potentes y opciones que puedan compartirse sin robarle protagonismo al juego. La intención es sumar sabor a la experiencia sin distraer la emoción que ocurre en la pantalla.

Con sus inconfundibles ondas, textura gruesa y crunch firme, Ruffles refuerza uno de sus principales diferenciales en la categoría. Ruffles Buffalo se integra de forma natural a esos escenarios donde el deporte se convierte en lenguaje común: desde la sala de casa hasta el sports bar, pasando por la reunión improvisada para ver la jornada de la Liga MX o los torneos internacionales que paralizan conversaciones.
“En PepsiCo ponemos al consumidor en el centro de cada decisión. Esta innovación nace de escuchar cómo viven los mexicanos los momentos deportivos y cómo Ruffles forma parte de esos rituales. Con este lanzamiento reafirmamos nuestra apuesta por invertir en propuestas relevantes que generan sonrisas en cada bocado y siguen fortaleciendo nuestro portafolio de snacks en el país”, señaló la Directora de Marketing de Ruffles.
El lanzamiento ocurre en un momento clave para la conversación deportiva en el país. En el marco de su alianza con la Selección Mexicana de Fútbol, la marca refuerza su presencia en los escenarios que concentran la pasión de millones de aficionados. Entre competencias locales y eventos globales como el Mundial, Ruffles continúa consolidando un territorio donde amistad, emoción y crunch se encuentran.
Porque cuando se trata de futbol, todo empieza con F. La F de esa final que nadie quiere perderse, de la formación que se debate antes del silbatazo, de la figura que cambia el rumbo del partido y del festejo que se grita hasta quedarse sin voz. En esa misma frecuencia juega Ruffles, sumando a la experiencia un sabor con carácter, con fuerza y con ese toque que enciende la reunión. Así, cada crunch se vuelve parte del momento, parte del ruido, parte de esa energía colectiva que transforma un partido en recuerdo.
Porque cuando el deporte se vive entre amigos, el sabor también tiene que estar a la altura.
Ruffles Buffalo. Más intensidad en cada crunch. Más pasión en cada juego.
MMV