Los sueños de todo boxeador van más allá de las victorias y los campeonatos, pues muchos buscan escribir sus nombres en la historia del deporte a como dé lugar. Sin embargo, hay un récord al que, aunque muchos ambicionan, difícilmente será superado: el triunfo más rápido, o lo que es lo mismo, la pelea más corta de todos los tiempos.
En toda la larga trayectoria mundial del pugilismo, los aficionados han presenciado nocauts fulminantes, desde el del mexicano Juan Manuel Márquez a Manny "Pacman" Pacquiao, o incluso la reciente caída del influencer Jake Paul a manos del peligroso Anthony Joshua.
Sin embargo, hubo una figura a la que solo le bastó un golpe para terminar las acciones en el cuadrilátero. ¿Cuánto se tardó? Como punto de referencia: el tiempo recomendado por el Centro de Control de Enfermedades (CDC) para lavarse las manos es de 20 segundos, la regla tradicional de inhalación y exhalación para reducir el estrés es de 10 segundos, y leer una sola línea de este párrafo toma 5 segundos. La pelea de box más corta duró menos que eso, y esta es su historia.
Un récord que raya en lo absurdo
El encuentro tuvo lugar la noche del 4 de noviembre de 1947, durante la celebración del todavía tradicional torneo pugilista de Golden Gloves, el cual tuvo lugar en aquella ocasión en Minneapolis, Minnesota. ¿Los protagonistas? Los estadounidenses Mike Collins y Pat Brownson.
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En aquel entonces, las reglas no estaban tan regularizadas como lo están hoy en día, por lo que los árbitros dependían más de su criterio propio para determinar, en muchas situaciones, el resultado, y ese fue el caso en aquella velada. Se tardó más Mike en caminar de su esquina al centro del cuadrilátero que en conectar el primer golpe, el cual mandó a Pat al suelo. ¿El resultado? Una victoria por KO en escasos 4 segundos.
Una marca imbatible
Desafortunadamente, más allá del resultado recopilado por los periodistas de la época, no hay mayor información sobre qué pasó con ambos hombres una vez que concluyó el combate, aunque sí se tiene conocimiento de que Collins no logró triunfar hasta las últimas instancias, pues el ganador del torneo de aquel año fue Richard Hagan, oriundo de Chicago.
Desde entonces, múltiples peleas se han acabado en cuestión de segundos, algunas muy famosas, como cuando Mike Tyson se impuso a Marvis Frazier en 1986, cuando le tomó 30 segundos (más de siete veces más que el récord histórico), o la ocasión en que Zolani Tete derribó a Sinobiso Gonya, en 2017, aunque le tomó 11 segundos lograr su cometido. ¿Se romperá esta marca alguna vez?