La Copa Mundial 2026 le dice adiós a otra escuadra que no pudo superar sus retos en la fase de grupos, y ahora le tocó a la Selección de Uruguay, que sucumbió por 1-0 ante un cuadro representativo de España no solamente por los esfuerzos contrarios, sino también por un pequeño error con consecuencias mayúsculas.
Los muchachos del director técnico Luis de la Fuente se han agenciado el liderato del sector H y, por lo tanto, su pase automático a los dieciseisavos de final, por lo que su papel como uno de los mayores favoritos a quedarse con toda la gloria por primera vez desde Sudáfrica 2010 se mantiene intacto.
Pero la alegría de unos es la desesperación de los otros. Por séptima ocasión consecutiva desde octubre del 2025, "la Garra Charrúa" no consiguió imponerse en un encuentro. Además, marca la segunda ocasión consecutiva en que son eliminados en la misma fase, igual que en Catar 2022.
Matar la moral del equipo
Los uruguayos no lograron convertir la presión en combustible para salir a acabar con el marcador desde temprano, al grado de que los primeros 42 minutos no vieron caer el tanto ni por su lado ni por parte de los vigentes campeones de la Eurocopa 2024. Las defensas se mantuvieron imbatibles, hasta que un pequeño error cambió radicalmente el panorama.
También te puede interesar: ¿Cuál fue la goleada más grande en un Mundial? El récord que sigue intacto
Desde el carril central, el delantero Alex Baena logró hacer un tiro que logró filtrarse por en medio de dos defensas, lo que dejó al arquero Fernando Muslera con la responsabilidad. No solamente adivino la dirección, sino que sí detuvo el balón, pero una mala colocación de las manos hizo que el esférico, con mucha menor intensidad, terminara botando hasta meterse por el palo.
Lo peor que le podía pasar a los de la CONMEBOL era ingresar al segundo tiempo con la moral baja, y eso fue exactamente lo que les sucedió. Como si el gol el contra no fuese suficiente, Manuel Ugarte sufrió un estrellón con uno de sus colegas que obligó a que el entrenador Marcelo Bielsa lo sustituyera con Nicolás Cruz. Su otro muchacho salió en camilla.
El adiós de Uruguay
Con tristeza dentro del campo y luego de arrastrar algunos problemas desde el vestidor, los latinoamericanos no pudieron demostrar el nivel que esperaban. Fue Nicolás de la Cruz quien buscó levantar los ánimos en el '85, pero Unai Simón logró detenerlo en dos tiempos. Los minutos se fueron, y con ellos, las esperanzas de alzar su tercera Copa del Mundo.
Para rematar el orgullo, Agustín Cannobio cometió una entrada desesperada sobre Cubarsí que le costó la expulsión. La bochornosa situación culminó como el reflejo de la situación general del cuadro de Sudamérica, que hoy se encuentra en uno de sus momentos más oscuros.
