El Super Bowl LX se encuentra ya a la vuelta de la esquina, y los encargados de protagonizar la fiesta de la NFL serán los New England Patriots y los Seattle Seahawks, quienes disputarán no solamente un encuentro por la gloria, sino también una revancha pendiente desde hace más de una década.
Fue el pasado 1 de febrero del 2015 que ambos equipos se midieron por primera vez en la gran final de la máxima categoría del futbol americano, en el estadio de la Universidad de Phoenix, mejor conocido como State Farm Stadium de Glendale, en Arizona. En esta ocasión, se verán las caras en el Levi's Stadium de Santa Clara, California.
En esta ocasión, las apuestas que hay en juego son todavía mayores, pues por un lado, los Patriotas pueden sumar su séptimo trofeo Vince Lombardi, lo que los colocaría como los mayores ganadores en la historia del Super Tazón, mientras que los Halcones Marinos tienen la oportunidad de redimirse de su desafortunado fracaso.
Así fue el Super Bowl XLIX
El encuentro es ampliamente recordado por todos los aficionados del deporte, quienes además de presenciar el espectáculo de medio tiempo, a cargo de la estrella del pop, Katy Perry, sino también una disputa que mantuvo al filo de la butaca a todos los presentes en el recinto.
También te puede interesar: NFL: ¿Cuáles son los equipos que más veces han ganado el Super Bowl?
Aunque en el primer cuarto ninguna de las dos escuadras logró sumar unidades en el marcador, las acciones arrancaron una vez que Brandon LaFell consiguió el primer touchdown. En ese mismo segundo cuarto, también lograron anotar Marshawn Lynchl, Rob Gronkowski y Chris Matthews para volver a vestidores con los cartones en 14 a 14.
Gracias a jugadas cortesía de Steven Hauschka, Rusell Wilson, Doug Baldwin, Danny Amendola, Julian Edelman y el a la postre reconocido como el MVP del juego, Tom Brady, el resultado quedaba en 28 a 24 para cuando solamente quedaban dos minutos de juego, los cuales se volvieron eternos para los representantes de la "Ciudad Esmeralda".
Los segundos que les costaron todo a los Seahawks
Los Halcones solamente tenían una oportunidad para conseguir remontar en un marcador que no los beneficiaba. Por la diferencia de puntos, optar por las tres unidades de un gol de campo no eran una opción viable, por lo que decidieron echar toda la carne al asador para conseguir una anotación.
Para cuando solamente restaban veinte segundos en el reloj, todo parecía indicar que las esperanzas del equipo rendirían frutos al encontrarse en la yarda 1 de sus rivales. Lo que parecía un milagro asegurado se volvió una pesadilla con década de duración, y es que los Seahawks no se dieron cuenta de la presencia del novato Michael Butler de los "Pats", quien interceptó el lanzamiento para, así, darle una gloria más a los de Nueva Inglaterra.