La industria de la lucha libre está llena de historias desafortunadas, entre accidentes dentro del cuadrilátero y problemas personales, pero una de las más lamentables es la tragedia del gladiador Owen Hart, quien no solamente perdió la vida mientras aún trabajaba para la WWE, sino que lo hizo frente al público en pleno show.
Nacido en Canadá, la estrella del deporte del costalazo brilló en la década de los noventas en la que entonces era conocida como la World Wrestling Federation (WWF), con combates clásicos contra oponentes como Shawn Michaels, "Stone Cold" Steve Austin, y más célebremente, contra su propio hermano, Bret Hart.
Aunque su duelo más recordado es su lucha en jaula en SummerSlam 1994, el enfrentamiento que es más recordado por la afición es su mano a mano inicial de WrestleMania X, que para muchos es una de las mejores batallas de la historia. Poco sabían los dos familiares que solo cinco años después, uno de ellos dejaría este plano terrenal de la manera más desastrosa posible.
La terrible muerte de Owen Hart
Era la noche del 23 de mayo de 1999. El personaje del apodado "Rey de Corazones" ya no era el del joven rebelde. Su carrera dio un giro de 180 grados cuando se convirtió en el superhéroe enmascarado Blue Blazer, quien en aquella ocasión chocaría con The Godfather por su título intercontinental en el preshow del evento Over the Edge.
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Pese a que el encuentro no era parte de la cartelera principal, el equipo creativo le propuso a la estrella canadiense que hiciera una entrada espectacular: descender desde el techo de la Kemper Arena de Kansas City con ayuda de un arnés. Aunque el gladiador expresó sus preocupaciones, decidió aceptar. Sería su última decisión.
La audiencia que veía desde el televisor fue distraída por el video promocional de la pelea, pero el público presente en el recinto observó con horror el terrible accidente: mientras descendía, el arnés se rompió. El cuerpo de la figura cayó desde una altura de 23 metros hasta rebotar en un esquinero y luego azotar sobre la lona del cuadrilátero.
El personal médico rápidamente se dirigió a atender al exponente, pero ya era demasiado tarde. Múltiples hemorragias internas causaron su deceso antes de que la ambulancia que lo transportó llegara al hospital; todo mientras el entonces dueño, Vince McMahon, decidía continuar el show luego de anunciar la muerte de uno de sus trabajadores. Se le recuerda como el evento más oscuro en la historia de la WWE.
El recuento de los daños: consecuencias de una tragedia
El show en tributo que realizó la empresa al día siguiente hizo menos que nada para compensar el error. Martha Hart, la esposa, decidió demandar a la WWF por homicidio culposo. No sería sino hasta unos meses después que ambas partes llegarían a un acuerdo extrajudicial por 18 millones de dólares de indemnización.
La viuda decidió utilizar el dinero para fundar la Owen Hart Foundation, la cual busca ofrecer becas educativas, apoyos de vivienda y donaciones para familias de escasos recursos. Recientemente firmaron un acuerdo con la competencia directa, All Elite Wrestling (AEW), que cada año realiza el torneo por la Copa Owen Hart, que a su vez garantiza una oportunidad titular en el evento más importante del año, All In.
Aunque la transmisión oficial nunca lo mostró, las cámaras nunca dejaron de filmar mientras pasó el accidente. El material de video se encuentra todavía en las oficinas centrales de la WWE, según han confirmado distintos luchadores. Lo único con lo que se cuenta es con el archivo de audio tanto en inglés como con comentarios en español.
