Jorge “El Travieso” Arce fue una de las grandes figuras del boxeo mexicano que destacó no por su calidad técnica, sino por su energía y fuerza, ya que siempre iba hacia adelante en sus peleas aunque recibiera gran cantidad de daño en el proceso, pero fue esa tenacidad la que lo puso en la cima de su división.
Durante los primeros años de carrera, el nacido en Los Mochis, Sinaloa, vivió experiencias que no solo marcaron su trayectoria, sino también su vida, como el accidente en donde casi pierde la vida su padre. Con el alma en las manos, le prometió a su papá que se convertiría en campeón mundial, a cambio de que se mejorara y siguiera viviendo, promesa que ambos cumplieron.
Sin embargo, ninguno de los retos arriba del ring que había enfrentado hasta su viaje a Corea fueron tan satisfactorios, ya que desde su llegada a la isla, el entonces campeón mundial surcoreano, así como la prensa del país asiático, no dejaron de humillarlo y de burlarse de él. Eso provocó una de sus mayores victorias en donde no solo le cerró la boca a su rival, sino a toda la nación.
Las humillaciones que recibió “El Travieso” previo a su pelea en Corea
Aunque se piensa que los asiáticos tienen muy buenos modales y son muy respetuosos, esto no ocurrió en el marco de la pelea entre Jorge “El Travieso” Arce y el surcoreano Yo Sam Choi, celebrada el 6 de julio de 2002 en Seúl. El entonces campeón mundial de peso Minimosca y la prensa de dicho país no dejaron de burlarse del mexicano.
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Según relató tiempo después el propio Arce, durante la ceremonia de presentación el ídolo asiático no dejaba de reírse de él, donde en varias ocasiones le acarició la cabeza, como si fuera un niño pequeño o un cachorro, lo que hacía estallar las carcajadas de los reporteros y los espectadores.
Por si fuera poco, el entrenador de Sam Choi le envió un sobre con dinero, en total fueron 800 dólares, para mofarse del sinaloense, como “premio de consolación” por la derrota que le auguraban los asiáticos. Pero no solo el karma fue instantáneo, sino también los puños de la leyenda azteca.
A la lona en el primer round y aplastado a mitad de la pelea
La venganza para Jorge “El Travieso” Arce fue inmediata. Luego de más burlas arriba del ring antes de que comenzara la pelea, no pasaron ni dos minutos del primer round cuando el mexicano mandó a besar la lona al campeón coreano de un poderoso volado de derecha, y continuó con el castigo hasta que sonó la primera campana.
Tras el descanso, Choi por fin se puso serio y salió a contrarrestar el ataque del azteca, donde logró asestar unas buenas combinaciones, pero sin hacerle mucho daño, ya que aguantar era el estilo del sinaloense.
Asalto tras asalto intercambiaron metralla, pero poco a poco, el asiático comenzó a perder fuerza y el mexicano a ganar terreno, castigando la mandíbula y el cuerpo del campeón. Para el sexto round, las combinaciones más devastadoras de Arce hicieron tambalear en más de una ocasión al monarca, pero fue una serie de siete golpes la que obligó al réferi y a la esquina rival a detener la pelea, con lo que el de Los Mochis obtuvo el título mundial del CMB por nocaut técnico.