Julio César Furch eligió un cierre poco común para una carrera marcada por el gol y los títulos. A los 36 años, el delantero argentino, que tuvo un destacado paso por la Liga MX, decidió dejar el fútbol profesional para regresar al club donde dio sus primeros pasos, el Club Social y Deportivo Winifreda, en La Pampa. Un final cargado de simbolismo que rápidamente captó la atención del balompié argentino.
El atacante, que venía de finalizar su vínculo con Banfield en la Primera División, optó por volver a su pueblo natal, una localidad de poco más de 3.000 habitantes. Allí, lejos de los grandes estadios y la presión mediática, cumplirá una promesa que había hecho en el punto más alto de su carrera: retirarse con la camiseta que lo vio nacer como futbolista.
El anuncio no solo conmovió a la comunidad pampeana, sino que también generó impacto a nivel nacional. Medios de todo el país reflejaron la historia de un goleador internacional que decidió cerrar el círculo en casa, priorizando las raíces por sobre cualquier propuesta del fútbol profesional.
Un regreso que sacudió al fútbol pampeano
La llegada de Furch al Deportivo Winifreda fue confirmada por el propio club a través de un comunicado oficial, en el que destacó la importancia histórica del retorno. No se trata solo de un refuerzo deportivo, sino de un símbolo para la Liga Cultural y para el fútbol regional, que vuelve a quedar en el centro de la escena.
Desde la institución remarcaron que su incorporación es fruto de un trabajo silencioso de la nueva comisión directiva y del cuerpo técnico, encabezado por Cristian Savarese y Maxi Alles. El delantero se sumará a la pretemporada en los primeros días de enero.
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De Winifreda al fútbol profesional
Julio comenzó a jugar al fútbol a los cinco años en el Deportivo Winifreda. Luego pasó por Deportivo Mac Allister y volvió al club de su pueblo para destacarse en la Liga Cultural y en torneos provinciales. Tras un breve paso por All Boys de Santa Rosa, llegó la oportunidad que cambiaría su destino: una prueba en Olimpo de Bahía Blanca.
Con el club bahiense debutó en la Primera División del fútbol argentino en 2010, dando inicio a una extensa carrera profesional que lo llevó por San Lorenzo, Arsenal de Sarandí, Belgrano de Córdoba y Banfield. En el "Arse", además, sumó uno de sus primeros títulos importantes y convirtió goles en competencias internacionales.
Una carrera internacional llena de goles
Gran parte de la consagración de Furch llegó en el exterior. En México dejó una huella profunda, siendo campeón de Copa MX con Veracruz, campeón de Liga MX con Santos Laguna y logró un histórico bicampeonato con Atlas, convirtiéndose en uno de los referentes ofensivos del club.
Luego tuvo un paso por Santos de Brasil, donde vivió tanto el descenso como el ascenso, sumando otra experiencia fuerte en su trayectoria. A lo largo de más de 25 años vinculados al fútbol de alto nivel, superó los 160 goles como profesional.
La promesa que marcó el final
El regreso a Winifreda no fue una decisión improvisada. En diciembre de 2021, tras consagrarse bicampeón con Atlas, "El Emperador" había manifestado públicamente su deseo de volver al club de su infancia para retirarse. Cuatro años después, cumplió su palabra.
“Quiero devolverle al club todo lo que me dio cuando era chico”, expresó el delantero, dejando en claro que su elección va más allá de lo deportivo. Es un gesto de gratitud y pertenencia que lo conecta con sus orígenes.
Así, el goleador que recorrió Argentina, México y Brasil eligió cerrar su carrera donde todo comenzó. Sin flashes ni contratos millonarios, pero con la satisfacción de cumplir un sueño y dejar una huella imborrable en el fútbol pampeano.
