Rodrigo Huescas atraviesa una etapa de crecimiento que va más allá de su rendimiento dentro de la cancha profesional. En la antesala del Mundial 2026, el futbolista mexicano aprovechó su periodo de descanso para involucrarse en una experiencia distinta, vinculada al fútbol, pero con un enfoque más lúdico y comunitario, lejos de la presión del alto rendimiento.
Durante sus vacaciones, fue una de las figuras invitadas en la Magics League, una liga de fútbol 7 amateur y de entretenimiento que se desarrolla en la Ciudad de México. Este torneo se ha convertido en un punto de encuentro entre jugadores profesionales, exfutbolistas, creadores de contenido e influencers, con el objetivo de acercar el fútbol a nuevas audiencias a través de formatos dinámicos y reglas alternativas.
Este torneo se caracteriza por su fuerte presencia digital y por disputarse en canchas emblemáticas del sur de la capital, como Tlalpan y el Pedregal. Bajo el lema de que jugar también es pertenecer, el proyecto combina competencia, espectáculo y comunidad, siguiendo una línea similar a otros fenómenos modernos del fútbol de entretenimiento, pero con identidad local.
Huescas como líder y protagonista fuera del fútbol profesional
En uno de los encuentros, Rodrigo Huescas sorprendió al asumir un rol poco habitual: el de director técnico. Desde el banquillo, se lo vio dando indicaciones constantes, motivando a sus jugadores y participando activamente en la dinámica del partido, todo en un ambiente distendido que quedó registrado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales. Su estilo directo, bromista y competitivo reflejó una faceta distinta del futbolista, más cercana al vestuario amateur y al fútbol de barrio.
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Más allá del tono relajado, la presencia de Huescas en este tipo de torneos también habla de una tendencia creciente entre futbolistas profesionales, que buscan conectar con la afición desde espacios alternativos, reforzando su imagen pública y su vínculo con la comunidad.
En el camino hacia el Mundial 2026, estas apariciones refuerzan su perfil mediático y muestran que el liderazgo no solo se ejerce en los grandes estadios, sino también en escenarios donde el fútbol vuelve a su esencia.
