La pasión por el futbol es algo que muchas veces se transmite de generación en generación: tal es el caso de Gilberto Mora, Armando “Hormiga” González, Santiago Gimenez y Mateo Chávez, quienes lo heredaron de sus padres ahora forman parte de la escuadra nacional en la Copa Mundial 2026.
Los papás de estas nuevas figuras del Tricolor tuvieron un gran legado en el futbol nacional cuando eran jóvenes, incluso algunos de ellos soñaban con portar la casaca de la Selección Mexicana en su momento: pero fueron sus hijos quienes lograron cumplir esa gran meta de vida.
Mora, “Hormiga”, Santi y Mateo ya tuvieron su debut con la escuadra nacional, y se preparan para cerrar con broche de oro la participación del combinado azteca en la Fase de Grupos: aunque Chávez aún no tiene actividad en el Mundial 2026. Pero todos anhelan conseguir su tercera victoria consecutiva en el certamen cuando enfrenten a Chequia.
“Hormiga” González y Mateo Chávez, sus padres con pasado en Chivas
Luis Armando González, mejor conocido en sus años de futbolista como “Madín”, es el padre de una de las figuras más queridas de la Selección Mexicana: Armando “Hormiga” González. Debutó con las Chivas en la temporada 1986-1987, luego de una larga carrera se retiró y fue director deportivo del Necaxa. Esa pasión y disciplina se la transmitió a su hijo.
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Por su parte, Mateo Chávez siguió los pasos de su padre, Paulo César “Tilón” Chávez; quien también debutó con el Rebaño Sagrado en 1993, para coronarse con la Liga MX en 1997. Luego defendió los colores de Monterrey, Toluca, Monarcas, Coras, Veracruz, León, Necaxa e Irapuato, para terminar por retirarse en el 2012 con Dorados.
Lucha y disciplina, valores que inculcaron sus padres a Gilberto Mora y Santi Gimenez
La disciplina es algo que caracteriza a Gilberto Mora, quien con solo 17 años llegó a disputar un Mundial con el Tricolor: algo que le transmitió su padre Gilberto Mora Olayo, quien fue pieza clave de los Jaguares de Chiapas y Xolos de Tijuana en Primera División, gracias a su constancia.
Por su parte, Christian “Chaco” Gimenez llegó desde Argentina a México para cumplir un sueño que le costó trabajo y perseverancia; ya que debutó en la Liga MX con los Tiburones de Veracruz. Pero pasó por América, Pachuca y Cruz Azul, donde dejó huella. Para después mostrar su cariño, naturalizarse y portar el jersey de la escuadra azteca.
