Lionel Messi volvió a escribir una página dorada en la historia del fútbol mundial. El capitán de la Selección Argentina apareció en el momento justo para abrir el marcador frente a Austria en el Dallas Stadium y convertirse en el máximo goleador en la historia de las Copas del Mundo, alcanzando los 18 tantos con su doblete y dejando atrás la marca que compartía con Miroslav Klose, luego de haber errado un penal en los primeros minutos de juego.
La Albiceleste llegó al compromiso con la posibilidad de asegurar su clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026. El encuentro representaba una prueba importante ante una selección austríaca que había iniciado el torneo con una sólida victoria por 3-1 sobre Jordania, pero también una oportunidad para que el rosarino siguiera ampliando su legado en la máxima competencia del fútbol internacional.
El partido tuvo emociones desde los primeros minutos. Apenas al minuto 8, los de celeste y blanco contaron con una oportunidad inmejorable para tomar ventaja cuando el árbitro señaló penalti a su favor. Sin embargo, Messi no pudo convertir desde los once pasos. Lejos de desanimarse, el capitán argentino mantuvo su protagonismo y terminó encontrando la revancha antes del descanso para desatar la celebración de miles de aficionados.
Messi supera a Klose y se convierte en el máximo goleador de los Mundiales
El momento histórico llegó al minuto 39. Tras una gran acción colectiva, Facundo Medina encontró a Lionel Messi dentro del área y el astro argentino definió para marcar el 1-0 parcial frente a Austria. Y luego, tras una serie de rebotes en el minuto 95, sentenció su doblete. Los tantos tuvieron un significado especial, ya que le permitió alcanzar los 18 goles en Copas del Mundo y superar definitivamente los 16 que había registrado el alemán Miroslav Klose. De esta manera, “La Pulga” quedó en solitario como el máximo anotador en la historia de los Mundiales.
La coincidencia hizo todavía más simbólica la jornada. El gol llegó exactamente el día en que se cumplen 40 años de los dos tantos más emblemáticos de Diego Armando Maradona frente a Inglaterra en México 1986: la famosa "Mano de Dios" y el inolvidable "Gol del Siglo". Cuatro décadas después, otro ídolo argentino volvió a dejar su huella en la máxima cita del fútbol.
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Argentina acaricia la clasificación tras imponerse a Austria
Más allá del récord individual, la victoria tiene un enorme valor para el equipo dirigido por Lionel Scaloni. Un triunfo frente a Austria acerca a la Albiceleste a los dieciseisavos de final y reafirma su condición de candidata al título en esta Copa del Mundo.
Antes de este encuentro, Argentina y Austria solamente se habían enfrentado en dos amistosos. El primero fue en 1980 con triunfo argentino por 5-1 bajo la conducción de César Luis Menotti, mientras que el segundo terminó igualado 1-1 en la preparación rumbo al Mundial de Italia 1990.
Austria llegaba con confianza tras derrotar a Jordania en su debut gracias a los goles de Romano Schmid, Marko Arnautovic y un autogol de Yazan Al-Arab. Sin embargo, la jerarquía de “Leo” volvió a marcar diferencias en una tarde que quedará grabada para siempre en la historia de los Mundiales y del fútbol argentino.
