La derrota nunca es tan dolorosa como cuando ocurre en una final, y eso lo tienen muy presente todos los equipos que han caído en un Super Bowl de la NFL. Sin embargo, hay ocasiones en las que el sentimiento se intensifica cuando el marcador es aplastante, y nadie lo ha sufrido tanto en la historia como los Washington Commanders, que padecieron por una paliza en el que antes era conocido como el Championship Game.
Entonces conocidos como los Washington Redskins, fue en la noche del 8 de diciembre de 1940 que sus jugadores experimentaron la mayor de las humillaciones cuando fueron vencidos por los Bears de Chicago, a quienes no lograron anotarles ni un solo mísero punto con touchdowns ni con goles de campo.
Aunque en ese entonces no se le conocía con el nombre de "Super Tazón", aquel encuentro constituyó la octava vez en la historia que el campeonato de la NFL estaba en juego. Poco sabían los elementos en el campo que establecerían una de las marcas más impresionantes en todo el deporte universal con su resultado final: 73 - 0.
Un pequeño empujón: todo lo que los Bears necesitaron
En aquel entonces, el formato de competencia era realmente distinto al que se conoce hoy en día, razón por la que ambos equipos chocaron solamente tres semanas atrás, con un modesto marcador de 7 a 3, en el que los locales del Griffith Stadium de Washington salieron con la victoria.
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Ante de que volvieran a coincidir en el Championship Game, los Osos se enteraron por medio de un periódico de las declaraciones que hizo el entrenador principal rival, George Marshall, quien se regocijó en su triunfo, al grado de llamar "bebés chillones" a los oriundos de la "Ciudad del Viento". Fue la rabia por el comentario la que los motivó a buscar una victoria contundente en su siguiente juego, y así lo hicieron.
Masacre en su propia casa
No había pasado ni un minuto del primer cuarto cuando los visitantes anotaron el primer touchdown de la velada. Poco sabían los de casa que solamente sería el primero de once que les metieron a lo largo de todo el partido. Los Pieles Rojas no pudieron hacer más que observar con extrañeza la paliza que estaban recibiendo.
Fue el mismo diario que habían consultado previamente los eventuales ganadores, el Daily News, el que reportó que la furia de Marshall fue tal que incluso persiguió a uno de los pocos fanáticos de su escuadra que se habían quedado a presenciar la masacre, luego de que se burlara de él. Al final, quienes rieron al último, rieron mejor.