Luis Suárez no siempre fue el delantero temible que dominó Europa. Antes de los goles en Barcelona, Liverpool o Ajax, hubo un joven uruguayo de 19 años que apenas era conocido fuera de Sudamérica y que enfrentó su primer gran salto con más ilusión que certezas. Su desembarco en el fútbol europeo estuvo lejos de ser glamoroso y quedó marcado por una anécdota tan curiosa como reveladora.
En 2006, mientras daba sus primeros pasos como profesional, “Lucho” recibió una oferta que cambiaría su vida. El llamado llegó desde Países Bajos, pero el nombre del club no le decía absolutamente nada. Ni la ciudad ni la institución formaban parte de su mapa futbolero, lo que dejó en evidencia lo lejos que estaba aún de la élite europea.
Lejos de rechazar la propuesta por desconocimiento o dudas, el atacante decidió investigar por su cuenta. De una manera poco convencional, encontró la respuesta en un lugar inesperado y dio el primer paso de una carrera que, con el tiempo, lo convertiría en uno de los delanteros más importantes de su generación.
El FC Groningen y la Playstation de Luis Suárez
Cuando recibió la oferta del FC Groningen, El charrúa no sabía ni siquiera en qué país jugaba el equipo. Para salir de dudas, recurrió a su consola PlayStation, buscó el nombre del club y recién entonces descubrió que se trataba de una institución de Países Bajos. Esa simple búsqueda marcó el inicio de su aventura europea.
Te puede interesar: La vez que Messi, Suárez y Neymar desearon un "Feliz año Nuevo Chino"
Aunque la propuesta no era impactante desde lo económico y provenía de un club modesto, Suárez no lo pensó demasiado. Su deseo de jugar en Europa pesó más que cualquier otra cosa. Además, la posibilidad de estar más cerca de Sofía, su novia de aquel entonces y actual esposa, terminó de inclinar la balanza.
Llegada al Groningen y primeras dudas
El arribo a Groningen no fue sencillo. En sus primeros días, medios locales y parte de la afición cuestionaron su estado físico y su adaptación al fútbol europeo. Era un jugador joven, desconocido y proveniente de un contexto muy distinto al neerlandés.
Dentro del campo, Suárez respondió de la mejor manera posible. En su única temporada con el club disputó 37 partidos y convirtió 15 goles, cifras que rápidamente cambiaron la percepción sobre su rendimiento y lo posicionaron como una de las revelaciones del torneo.
El interés del Ajax y el salto definitivo
Ese impacto inmediato no pasó desapercibido. Ajax, uno de los gigantes del fútbol neerlandés, puso los ojos en él y decidió apostar fuerte por su talento. Tras solo un año en Groningen, Luis dio el salto a un club de mayor peso, iniciando así el camino que lo llevaría a consolidarse como figura mundial.
