La vida brinda oportunidades que llegan en momentos que pueden ser increíbles, como le sucedió a Joaquín del Olmo. El mediocampista tuvo una fuerte pelea con Carlos de los Cobos en el América y esto le abrió la puerta para ir a jugar a Países Bajos con Leo Beenhakker en el Vitesse.
Esta historia se remonta a una promesa no cumplida, pues el exjugador mexicano relata que tenía un acuerdo de palabra para ser seleccionado nacional en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 como refuerzo del equipo precisamente liderado por De los Cobos. Finalmente, no fue parte del equipo y esto ocasionó fricciones y un malentendido años después, generando una fricción entre ambos que desencadenó en su salida de las Águilas.
No obstante, su buena relación con Beenhakker, quién había sido previamente estratega del conjunto azulcrema, lo llevó a "saltar el charco" para cumplir el sueño de jugar en Europa en la Eredivisie.
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Joaquín del Olmo casi llega a los golpes con Carlos de los Cobos
Debido a que no fue incluido en la convocatoria de los Juegos Olímpicos, Del Olmo tuvo una discusión con Carlos de los Cobos, sin saber que meses después llegaría al América tras llegar a su fin el proyecto de las "Águilas Africanas" con el entrenador neerlandés.
El directivo Pablo Cañedo presentó al nuevo estratega y el centrocampista, en calidad de capitán, solicitó quedarse solo con sus compañeros para charlar con ellos, algo que fue malinterpretado. Tras la charla, el presidente del club se acercó para preguntarle si esa platica con el grupo fue para echarle el equipo en contra al DT por lo ocurrido e Selección Nacional, lo cual el exjugador negó rotundamente.
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"No, si vas con el grupo y le preguntas si hablé yo de eso te firmo la renuncia y me voy sin cobrarte un peso", explicó Joaquín del Olmo a FOX Sports.
Sin embargo, los problemas entre Del Olmo y De los Cobos continuaron y con sólo tres fechas del campeonato, ambos tuvieron un roce más fuerte que casi llega a una pelea. "Casi me agarro a golpes ahí en el vestidor con él y me mandan a segunda división", agregó. Este momento marcó la pauta para que tuviera la oportunidad de llegar al Viejo Continente.
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De la Segunda División a jugar en Países Bajos
Como era de esperarse, esta confrontación tuvo consecuencias y el entonces futbolista azulcrema fue relegado a Segunda División como escarmiento. No obstante, tuvo una charla con Cañedo para saber si podría apoyarlo con marcharse del América y si en caso de tener una oferta en Europa lo ayudaría a irse.
La respuesta fue satisfactoria, bajo la condición de jugar en la categoría de ascenso para que los demás jugadores vieran que no estaban jugado. Fue entonces que cumplió con ese requisito, no sin antes hablar previamente con Leo Beenhakker para saber si lo podía ayudar. Su extécnico le abrió las puertas en el Vitesse y así fue como de inmediato viajó a Europa para jugar en la Eredivisie, siendo el primer mexicano en jugar en esta liga.
“Tráete tu carta y te espero acá mañana’; jugué el fin de semana en Cuautitlán contra Necaxa en segunda, fui a despedirme de mis papás a Tampico y el miércoles estaba volando para Holanda y así empezó la travesía. Fue un poquito a las carreras, pero gracias a Dios me fue muy bien”, comentó el también exentrenador, director deportivo y analista.
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En el conjunto neerlandés tuvo un paso breve, pero significativo a lo largo de la temporada 1996-97, disputando 16 encuentros en todas las competiciones, marcando 4 goles y disputando un total de 863 minutos; tras esta campaña regresó a México con Necaxa.